Si el hábito de fijar objetivos o de pensar a largo plazo no es lo tuyo, este post va a serte de gran ayuda.

Lo primero, quítate peso de encima. Nadie nos ha enseñado a tener el hábito de pensar en el largo plazo, ni a crear planes de acción, ni a usar técnicas para fijar objetivos. Para alcanzar el éxito profesional es necesario tomar acción. Sin acción nunca ocurrirá nada. Pero será la fijación de objetivos lo que multiplique exponencialmente nuestros resultados. Al fijar un objetivo, tus acciones tienen una finalidad clara. Y eso es lo que queremos, ¿no?

 

Vale, pero ¿cómo se plasma todo esto en acciones?

Con la puesta en acción de los objetivos S.M.A.R.T Los objetivos SMART, cuyas siglas en inglés significan “específico, medible, alcanzable, realista y limitado en el tiempo”, tienen como objetivo direccionar tus esfuerzos hacia metas más reales y específicas. En Level UP siempre tratamos de ir un paso más allá, por lo que decidimos cambiar la característica de «Realista» por «Soñador» (luego te explicamos el por qué). Por tanto, a partir de ahora, para nosotros serán objetivos SMAST. 

OBJETIVOS SMAST

Específicos:

Consiste en establecer tareas que sean más específicas y ejecutables en sí mismas.

Por ejemplo:

Sustituiremos “Voy a mejorar la satisfacción del cliente.” por “voy a crear un guión de bienvenida para recibir a los clientes” 

Sustituiremos “voy a gestionar mejor mi tiempo.” por un “voy a dedicar un período de tiempo todos los viernes a la planificación de la siguiente semana.”

Medibles:

Debemos ser capaces de medir el resultado de nuestros objetivos numéricamente. 

Lo haremos así:

Sustituiremos “Incrementar el índice de satisfacción cliente obtenido en las encuestas” por “Incrementar el índice de satisfacción de un 85% a un 95%” 

 Sustituiremos “Dedicar un período de tiempo todos los viernes a la planificación de la siguiente semana”  por  “Dedicaremos 30 minutos, de 9:00 a 9:30, todos los viernes por la mañana para panificar la siguiente semana”

Alcanzables:

Significa que se pueda identificar con precisión si el objetivo se ha conseguido o no. Para poder hacerlo, los objetivos deben ser medibles y haber sido previamente definidos con precisión. 

De manera que, tras hacer una medición de los resultados obtenidos, y compararlos con los objetivos que previamente nos habíamos fijado, podremos ver claramente si el objetivo se ha conseguido o no.

Por ejemplo: 

Objetivo Medible: Pasar del 85% al 95% el índice de satisfacción. —> Medición: 88 % —>¿Objetivo alcanzado? SI

Objetivo Medible: 30 minutos, de 9:00 a 9:30 de todos los viernes por la mañana  —> Medición: Período de 30 minutos entre las 9:20 y las 9:50 —>¿Objetivo cumplido? NO

Soñadores:

Nuestra experiencia nos dice que cada vez que alguien pronuncia la palabra “realista”, lo que en realidad está queriendo decir “pesimista”. Por eso a nosotros hemos decidido sustituir la palabra «Realista» por la de «Soñador».

En la historia de la humanidad, si todo el mundo hubiese sido realista, la sociedad actual no sería la que es hoy.

El mundo lo mueven las personas soñadoras, las que imaginan que las cosas grandes, con trabajo y con esfuerzo, se pueden conseguir.

Limitados en el tiempo:

¿Cuándo, como máximo, deberemos alcanzar nuestro objetivo? 

Las fechas límite son el antídoto mágico contra “dejar las cosas para luego”.

Y es que no puede existir objetivo sin fecha límite. 

Por ejemplo:

“Incrementar el índice de satisfacción del cliente obtenido en las encuestas” sería nuestro objetivo específico. “Que el índice de satisfacción pase del 85% al 95%” será nuestro objetivo medible. Y ponernos de “fecha hasta el 30 de Noviembre” será nuestro objetivo de limitación temporal.

CONCLUSIÓN FINAL

Ya que hacemos el esfuerzo de fijar objetivos, hagámoslo correctamente. Los objetivos están al servicio de nuestro crecimiento y facilitarán el paso a la acción.

Si nos aseguramos de dividir esos objetivos en sub-objetivos que cumplan estas cinco características, habremos dado un paso de gigante hacia nuestra realización profesional.

Todas estas técnicas y muchas más podrás encontrarlas en el libro Pastilla Roja pinchando aquí

Si el hábito de fijar objetivos o de pensar a largo plazo no es lo tuyo, este post va a serte de gran ayuda.

Lo primero, quítate peso de encima. Nadie nos ha enseñado a tener el hábito de pensar en el largo plazo, ni a crear planes de acción, ni a usar técnicas para fijar objetivos. Para alcanzar el éxito profesional es necesario tomar acción. Sin acción nunca ocurrirá nada. Pero será la fijación de objetivos lo que multiplique exponencialmente nuestros resultados. Al fijar un objetivo, tus acciones tienen una finalidad clara. Y eso es lo que queremos, ¿no?

 

Vale, pero ¿cómo se plasma todo esto en acciones?

Con la puesta en acción de los objetivos S.M.A.R.T Los objetivos SMART, cuyas siglas en inglés significan “específico, medible, alcanzable, realista y limitado en el tiempo”, tienen como objetivo direccionar tus esfuerzos hacia metas más reales y específicas. En Level UP siempre tratamos de ir un paso más allá, por lo que decidimos cambiar la característica de «Realista» por «Soñador» (luego te explicamos el por qué). Por tanto, a partir de ahora, para nosotros serán objetivos SMAST. 

OBJETIVOS SMAST

Específicos:

Consiste en establecer tareas que sean más específicas y ejecutables en sí mismas.

Por ejemplo:

Sustituiremos “Voy a mejorar la satisfacción del cliente.” por “voy a crear un guión de bienvenida para recibir a los clientes” 

Sustituiremos “voy a gestionar mejor mi tiempo.” por un “voy a dedicar un período de tiempo todos los viernes a la planificación de la siguiente semana.”

Medibles:

Debemos ser capaces de medir el resultado de nuestros objetivos numéricamente. 

Lo haremos así:

Sustituiremos “Incrementar el índice de satisfacción cliente obtenido en las encuestas” por “Incrementar el índice de satisfacción de un 85% a un 95%” 

 Sustituiremos “Dedicar un período de tiempo todos los viernes a la planificación de la siguiente semana”  por  “Dedicaremos 30 minutos, de 9:00 a 9:30, todos los viernes por la mañana para panificar la siguiente semana”

Alcanzables:

Significa que se pueda identificar con precisión si el objetivo se ha conseguido o no. Para poder hacerlo, los objetivos deben ser medibles y haber sido previamente definidos con precisión. 

De manera que, tras hacer una medición de los resultados obtenidos, y compararlos con los objetivos que previamente nos habíamos fijado, podremos ver claramente si el objetivo se ha conseguido o no.

Por ejemplo: 

Objetivo Medible: Pasar del 85% al 95% el índice de satisfacción. —> Medición: 88 % —>¿Objetivo alcanzado? SI

Objetivo Medible: 30 minutos, de 9:00 a 9:30 de todos los viernes por la mañana  —> Medición: Período de 30 minutos entre las 9:20 y las 9:50 —>¿Objetivo cumplido? NO

Soñadores:

Nuestra experiencia nos dice que cada vez que alguien pronuncia la palabra “realista”, lo que en realidad está queriendo decir “pesimista”. Por eso a nosotros hemos decidido sustituir la palabra «Realista» por la de «Soñador».

En la historia de la humanidad, si todo el mundo hubiese sido realista, la sociedad actual no sería la que es hoy.

El mundo lo mueven las personas soñadoras, las que imaginan que las cosas grandes, con trabajo y con esfuerzo, se pueden conseguir.

Limitados en el tiempo:

¿Cuándo, como máximo, deberemos alcanzar nuestro objetivo? 

Las fechas límite son el antídoto mágico contra “dejar las cosas para luego”.

Y es que no puede existir objetivo sin fecha límite. 

Por ejemplo:

“Incrementar el índice de satisfacción del cliente obtenido en las encuestas” sería nuestro objetivo específico. “Que el índice de satisfacción pase del 85% al 95%” será nuestro objetivo medible. Y ponernos de “fecha hasta el 30 de Noviembre” será nuestro objetivo de limitación temporal.

CONCLUSIÓN FINAL

Ya que hacemos el esfuerzo de fijar objetivos, hagámoslo correctamente. Los objetivos están al servicio de nuestro crecimiento y facilitarán el paso a la acción.

Si nos aseguramos de dividir esos objetivos en sub-objetivos que cumplan estas cinco características, habremos dado un paso de gigante hacia nuestra realización profesional.

Todas estas técnicas y muchas más podrás encontrarlas en el libro Pastilla Roja pinchando aquí


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