Vamos a ser claros: lo que te dices a ti mismo afecta, y es lo que puede provocar que seas el líder de tu vida o una víctima más.

Según una entrevista realizada al cirujano Mario Alonso Puig, uno de los máximos investigadores de la Inteligencia Humana y del Aprendizaje, la palabra es una forma de energía vital (la entrevista la puedes ver aquí).

En la entrevista, Mario, expone situaciones en las que las palabras habían cambiado radicalmente la vida a las personas. Un ejemplo, sería el de unas personas con trastornos psiquiátricos, las cuales, mediante el uso de buenas palabras hacia ellos mismos, habían conseguido cambiar la estructura cerebral que provocaba dichas enfermedades.

Ahora bien, ¿qué tiene que ver todo esto contigo? Muy sencillo. Esto se puede traducir a cualquier aspecto a nuestra vida, todo lo malo que te dices, por muy leve que sea, afectará tanto a tu vida personal como profesional.

Aquí te dejamos una serie de frases, que seguramente, te la habrás dicho a ti mismo en algún momento de tu vida. 

“No tengo tiempo”: plantéatelo de esta forma. Tienes 24 horas al día, ¿conoces a alguien que tenga más de 24 horas al día? Exacto, la respuesta es NO. ¿Conoces a alguien que con las mismas horas que tú, tiene un negocio y, además, funciona bien? Lo más probable es que sí. La diferencia entre tú y esa persona está en cómo os administráis el tiempo. De hecho, está demostrado científicamente que las personas dedicamos el tiempo a hacer cosas que no sirven para nada. Te propongo algo, plantéate que tienes la mitad de tiempo que tienes ahora, ¿a qué dedicarías tu tiempo? Con esta práctica lograrás ser un 300% más productivo.

“Eso ya se nos ocurrió, pero no funcionó”: esta frase va muy hilada a la anterior. Te repito, los negocios son matices. Prueba a presentar una innovación de forma distinta o desde un punto de vista diferente. Esto puede diferenciar el éxito del fracaso.

“Es que pago muchos impuestos”: esto es algo que desde Level UP escuchamos a diario. ¿Sabes como solucionar esto?, Muy sencillo, gana más dinero. Gana tanto dinero que los impuestos no supongan un problema. Sabemos que no es fácil, pero hay que dejar de llenar de basura nuestra mente y la de nuestro alrededor.

“Ya lo haremos algún día”: procrastinar es una de las peores prácticas que podemos hacer las personas. Deja de aplazar las cosas, decide y actúa. El contexto cambia cada minuto, quizá algo que hace 10 minutos hubiese funcionado, ahora ya no. No aplaces, actúa.

“No sé cómo hacerlo”: cada acción implica un aprendizaje. Antes de saber hacer cosas hay que cagarla, hay que caer mil veces antes de levantarse. Te recomiendo que cuando sientas miedo, actúes.

“Leer libros es perder el tiempo”: nosotros apostamos por la continua formación, y no hay mejor formación que los propios libros de los grandes empresarios, ¿crees que leer un libro de Euge Oller es perder el tiempo? Si de verdad lo crees, quizá, los negocios no son lo tuyo.

“Por que sí”: este es un argumento que hemos escuchado miles de veces. En los negocios nada puede ser “por que sí”. Todo tiene que tener un motivo y un porqué. Todo tiene que tener detrás una estrategia y una investigación previa.

“Esto siempre se ha hecho así”: los negocios son matices. Prueba, prueba y prueba hasta dar con la tecla. Los negocios exigen una continua innovación y continua adaptación a tu cliente. Borra de tu mente el “siempre se ha hecho así” y comienza a innovar y a enamorar tu cliente.

 Estos serían unos ejemplos de los miles que habrás escuchado y seguramente se te habrán ocurrido mientras leías. Ahora comienza a cambiar tu vida. Cambia tus palabras, coge las riendas de tu vida, comienza a decidir cosas, a tomar la acción. Te ofrezco que hagas la prueba, pero desde esta perspectiva. En varias semanas notarás cambio, tanto en tu vida personal como profesional.

Vamos a ser claros: lo que te dices a ti mismo afecta, y es lo que puede provocar que seas el líder de tu vida o una víctima más.

Según una entrevista realizada al cirujano Mario Alonso Puig, uno de los máximos investigadores de la Inteligencia Humana y del Aprendizaje, la palabra es una forma de energía vital (la entrevista la puedes ver aquí).

En la entrevista, Mario, expone situaciones en las que las palabras habían cambiado radicalmente la vida a las personas. Un ejemplo, sería el de unas personas con trastornos psiquiátricos, las cuales, mediante el uso de buenas palabras hacia ellos mismos, habían conseguido cambiar la estructura cerebral que provocaba dichas enfermedades.

Ahora bien, ¿qué tiene que ver todo esto contigo? Muy sencillo. Esto se puede traducir a cualquier aspecto a nuestra vida, todo lo malo que te dices, por muy leve que sea, afectará tanto a tu vida personal como profesional.

Aquí te dejamos una serie de frases, que seguramente, te la habrás dicho a ti mismo en algún momento de tu vida. 

“No tengo tiempo”: plantéatelo de esta forma. Tienes 24 horas al día, ¿conoces a alguien que tenga más de 24 horas al día? Exacto, la respuesta es NO. ¿Conoces a alguien que con las mismas horas que tú, tiene un negocio y, además, funciona bien? Lo más probable es que sí. La diferencia entre tú y esa persona está en cómo os administráis el tiempo. De hecho, está demostrado científicamente que las personas dedicamos el tiempo a hacer cosas que no sirven para nada. Te propongo algo, plantéate que tienes la mitad de tiempo que tienes ahora, ¿a qué dedicarías tu tiempo? Con esta práctica lograrás ser un 300% más productivo.

“Eso ya se nos ocurrió, pero no funcionó”: esta frase va muy hilada a la anterior. Te repito, los negocios son matices. Prueba a presentar una innovación de forma distinta o desde un punto de vista diferente. Esto puede diferenciar el éxito del fracaso.

“Es que pago muchos impuestos”: esto es algo que desde Level UP escuchamos a diario. ¿Sabes como solucionar esto?, Muy sencillo, gana más dinero. Gana tanto dinero que los impuestos no supongan un problema. Sabemos que no es fácil, pero hay que dejar de llenar de basura nuestra mente y la de nuestro alrededor.

“Ya lo haremos algún día”: procrastinar es una de las peores prácticas que podemos hacer las personas. Deja de aplazar las cosas, decide y actúa. El contexto cambia cada minuto, quizá algo que hace 10 minutos hubiese funcionado, ahora ya no. No aplaces, actúa.

“No sé cómo hacerlo”: cada acción implica un aprendizaje. Antes de saber hacer cosas hay que cagarla, hay que caer mil veces antes de levantarse. Te recomiendo que cuando sientas miedo, actúes.

“Leer libros es perder el tiempo”: nosotros apostamos por la continua formación, y no hay mejor formación que los propios libros de los grandes empresarios, ¿crees que leer un libro de Euge Oller es perder el tiempo? Si de verdad lo crees, quizá, los negocios no son lo tuyo.

“Por que sí”: este es un argumento que hemos escuchado miles de veces. En los negocios nada puede ser “por que sí”. Todo tiene que tener un motivo y un porqué. Todo tiene que tener detrás una estrategia y una investigación previa.

“Esto siempre se ha hecho así”: los negocios son matices. Prueba, prueba y prueba hasta dar con la tecla. Los negocios exigen una continua innovación y continua adaptación a tu cliente. Borra de tu mente el “siempre se ha hecho así” y comienza a innovar y a enamorar tu cliente.

 Estos serían unos ejemplos de los miles que habrás escuchado y seguramente se te habrán ocurrido mientras leías. Ahora comienza a cambiar tu vida. Cambia tus palabras, coge las riendas de tu vida, comienza a decidir cosas, a tomar la acción. Te ofrezco que hagas la prueba, pero desde esta perspectiva. En varias semanas notarás cambio, tanto en tu vida personal como profesional.


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