¿Cuántos de vosotros habéis sentido alguna vez que no estáis dando el 100% de vuestro potencial? Si es así, aquí os dejamos varios consejos para mejorar vuestra productividad en cualquier ámbito de vuestra vida diaria.

El primer consejo pasa por dividir vuestras tareas en 4: tareas clave, tareas periódicas, tareas menores y tareas basura.

Las tareas claves son las más exigentes, exigen más concentración, las periódicas, como su nombre indica, son las que se repiten; las menores son las poco importantes y las tareas basura son las que no son productivas.  La energía, como bien sabéis, está a tope por la mañana y va descendiendo durante el transcurso del día, por ello, debemos comenzar con nuestras tareas claves y conforme disminuya la energía, hacer el resto.

Los 2 minutos de oro: a lo largo del día nos surgen tareas que solamente llevan varios minutos realizarlas. Nuestra recomendación es que se hagan al momento. No es necesario planificar o clasificar estas tareas. El hacerlas al momento te ahorrará una gran cantidad de tiempo.

Los rincones del día: esta técnica es sobre todo para cuando el realizar unas tareas conllevan la actuación de terceros. Mientras se espera, nuestro consejo es realizar tareas de poca importancia y así sacarle el máximo rendimiento a todo el tiempo disponible.

Utilizar los 10 últimos minutos del día para planificar el día siguiente: llegar al día siguiente al trabajo y tener claro qué tienes que hacer es maravilloso, seamos sinceros, no solemos utilizar la energía en planificar el día, ¿qué mejor momento para hacerlo que al final del día anterior?

Crear signos de productividad en tu puesto de trabajo: puedes crear unos símbolos que transmitan a tus compañeros el estado de trabajo que cargas. Por ejemplo, una cara triste puede indicar a tus compañeros que estás haciendo tareas clave y una cara alegre puede indicar que estés haciendo algo rutinario y simple.

La técnica pomodoro: consiste en 25 minutos de trabajo intenso y 5 minutos de descanso. Esto se repite 4 veces y a la cuarta vez, nos tomamos 15 minutos de descanso. Esto permite sacarle al cerebro el máximo partido.

Y por último, cuando estés agobiado, cuando sientas que el trabajo te supera, debes recordar cuáles son tus metas, cuál es tu objetivo. Si te enfocas en eso, los problemas, los agobios y el estrés pasarán a un segundo plano

Aplicando a tu vida diaria estos consejos conseguirás aumentar en gran medida tu productividad diaria. Y tú, ¿qué haces para ser más productivo?

¿Cuántos de vosotros habéis sentido alguna vez que no estáis dando el 100% de vuestro potencial? Si es así, aquí os dejamos varios consejos para mejorar vuestra productividad en cualquier ámbito de vuestra vida diaria.

El primer consejo pasa por dividir vuestras tareas en 4: tareas clave, tareas periódicas, tareas menores y tareas basura.

Las tareas claves son las más exigentes, exigen más concentración, las periódicas, como su nombre indica, son las que se repiten; las menores son las poco importantes y las tareas basura son las que no son productivas.  La energía, como bien sabéis, está a tope por la mañana y va descendiendo durante el transcurso del día, por ello, debemos comenzar con nuestras tareas claves y conforme disminuya la energía, hacer el resto.

Los 2 minutos de oro: a lo largo del día nos surgen tareas que solamente llevan varios minutos realizarlas. Nuestra recomendación es que se hagan al momento. No es necesario planificar o clasificar estas tareas. El hacerlas al momento te ahorrará una gran cantidad de tiempo.

Los rincones del día: esta técnica es sobre todo para cuando el realizar unas tareas conllevan la actuación de terceros. Mientras se espera, nuestro consejo es realizar tareas de poca importancia y así sacarle el máximo rendimiento a todo el tiempo disponible.

Utilizar los 10 últimos minutos del día para planificar el día siguiente: llegar al día siguiente al trabajo y tener claro qué tienes que hacer es maravilloso, seamos sinceros, no solemos utilizar la energía en planificar el día, ¿qué mejor momento para hacerlo que al final del día anterior?

Crear signos de productividad en tu puesto de trabajo: puedes crear unos símbolos que transmitan a tus compañeros el estado de trabajo que cargas. Por ejemplo, una cara triste puede indicar a tus compañeros que estás haciendo tareas clave y una cara alegre puede indicar que estés haciendo algo rutinario y simple.

La técnica pomodoro: consiste en 25 minutos de trabajo intenso y 5 minutos de descanso. Esto se repite 4 veces y a la cuarta vez, nos tomamos 15 minutos de descanso. Esto permite sacarle al cerebro el máximo partido.

Y por último, cuando estés agobiado, cuando sientas que el trabajo te supera, debes recordar cuáles son tus metas, cuál es tu objetivo. Si te enfocas en eso, los problemas, los agobios y el estrés pasarán a un segundo plano

Aplicando a tu vida diaria estos consejos conseguirás aumentar en gran medida tu productividad diaria. Y tú, ¿qué haces para ser más productivo?


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