Según el diario Expansión, el 68,5% de los emprendedores españoles se lanza a la aventura de emprender tras detectar una oportunidad de negocio. Siendo la tasa de abandono de estos del 90%, en un plazo máximo de 5 años.

Y tú pensarás que eso no te pasará a ti, que tú formas parte de ese 10% de elegidos que empiezan en garaje y terminan creando un Amazon.

Pues no. Solamente por probabilidad, te va a pasar a ti también.

Ser emprendedor no es tarea sencilla. Un emprendedor necesita tener habilidades de liderazgo, capacidad de decisión, de resolución de problemas, de mantener la calma cuando parezca que todo va a saltar por los aires, capacidad de iniciativa, poco o ningún miedo al fracaso, creatividad, innovación, y un largo etc.

Es decir… no es nada fácil.

Por eso, hoy te vamos a regalar 10 tips para ser un empresario de éxito

1. Escoge bien tus batallas

Enfócate en una cosa, no en diez. Asume que no puedes hacerlo todo. Si tratas de enfocarte en todo, no terminarás haciendo nada.

Es esencial saber cuál es tu propuesta de valor, a qué mercados te vas a dirigir, quién es tu cliente objetivo y contra quién vas a competir.

2. Domina las reglas del juego

Hoy en día,  en un mundo repleto de marcas y productos, el mayor reto  al que muchas empresas se enfrentan, es el de captar la atención del cliente.

Por eso es esencial averiguar cómo piensa tu cliente objetivo, saber qué siente, cuáles son sus necesidades latentes, sus preocupaciones y sus miedos y hacer girar toda tu estrategia de marketing y captación en torno a esas emociones negativas. Tu propuesta de valor entonces, se debe basar en solucionar el problema de tu cliente.

Si llevaras varios días caminando por el desierto a pleno sol sin beber agua, ¿cuánto serías capaz de pagar por un vaso de agua?

3. Enfócate en la experiencia de consumo, no en el producto

Todos los negocios buscan vender más y obtener más beneficios. Y no hay mejor estrategia de ventas que convertir a tus clientes en tus mejores vendedores.

Por definición, el mejor marketing que hay es el de boca-oreja.

Cuando un amigo o conocido te habla de lo bien que le ha ido usando un producto un servicio, será cuando más incentivo tendrás para comprarlo.

Así que si tú eres capaz (con tu producto o servicio) de generar en tu cliente una experiencia de consumo totalmente alucinante, entonces tu producto se venderá solo.

4. Tu cliente es tu oráculo. Así que escúchalo

Tu cliente es, en última instancia, el que van a comprar tu producto. Así que, ten el foco siempre en él, en saber qué quiere y cómo lo quiere.

Una buena forma de obtener esta información es a través de encuestas de satisfacción.

Una vez nuestro cliente ha probado nuestro producto o servicio, le pediremos que nos rellene un pequeño formulario para puntuar aquellos aspectos que consideremos más relevantes para nuestro negocio, para averiguar lo que piensa de nuestro producto o servicio y que nos ayude a mejorarlo aún más.

Esta será una fuente de información valiosísima para tu negocio.

5. No vas a llegar a ningún sitio solo

Si bien es verdad que hoy en día todo se puede aprender por internet, no llegarás muy lejos si tratas de hacerlo todo tú solo.

Es mucho más eficiente encontrar un pequeño equipo de personas que te apoyen en las tareas en las que tu eres menos eficiente o en aquellas en las que no es tan impredecible tu presencia.

De esta forma, tendrás más tiempo para dedicarte a pensar en las estrategias que harán crecer tu empresa a medio y largo plazo.

Como emprendedor, tu misión será la de liberarte de trabajo y mantenerte en esta posición de aprendizaje continuo que te permita seguir creando, seguir mejorando, seguir ayudando a tu equipo a crecer contigo, etc.

6) Concepto de Momentum

Se basa en la idea de que, al coger inercia, en un negocio o en la vida en general, todo se vuelve más fácil.

Imaginemos en este sentido un tren. Cuando empieza a arrancar, cualquier piedrecita en la vía lo detendrá, sin embargo, cuando el tren ya lleva una cierta velocidad, las piedras pequeñas no suponen ningún problema para él. Lo mismo sucede en los negocios. Cuando el negocio empieza a coger velocidad es más fácil lidiar con esos problemas que te frenaban al principio.

Pero para coger velocidad debemos primero enfocarnos en objetivos pequeños y alcanzables y, poco a poco, conforme vayamos cogiendo velocidad, plantearnos objetivos más grandes e ir cogiendo más velocidad e inercia.

7) Re-invierte y crea activos a largo plazo

Desde el punto de vista empresarial y estratégico, no es aconsejable no re-invertir en tu empresa los beneficios obtenidos por ésta.

Si ponemos como ejemplo a Amazon, su CEO, Jezz Bezos, re-invierte casi la totalidad de los beneficios de la empresa en mejorar la estructura de Amazon, su tecnología, sus capacidades y aumentar las barreras de entrada para otras empresas.

Como empresarios, debemos dejar de enfocarnos en el dinero rápido y empezar a pensar a lo grande, y empezar a enfocarnos en crear una máquina que pueda multiplicar nuestros ingresos por diez en el futuro.

8. No pares de formarte

Todos los empresarios de éxito leen como máquinas. Nunca dejan de formarse. Y eso es exactamente lo que tú tienes que hacer.

Estudia todo lo que tenga que ver con tu negocio, tu mercado potencial, tu competencia, actividades y tendencias en otros sectores, etc.

Vuélvete una máquina de absorber conocimiento, venga éste de donde venga.

Esto te ayudará a entender mejor las reglas del juego y a estar siempre alerta ante cambios en tu sector. 

9. ¿Por qué estás haciendo lo que estás haciendo?

¿Qué motivo o razón hay detrás de tu esfuerzo? ¿Cuál es la razón por la que te levantas cada mañana? ¿Qué te hace seguir aprendiendo, mejorando y luchando cada día?

Tu por qué es aquello que te mantendrá firme cuando todo se tambalee a tu alrededor.

“Ganar más dinero” no es un por qué suficientemente fuerte.

10. Aprende durante la marcha

No esperes a tener toda la información para empezar a emprender, ya que nunca la vas a tener.

Siempre habrá aprendizajes inherentes a tu negocio que solo descubrirás cayéndote y levantándote.  Así que no tengas miedo y ¡empieza a emprender!

Según el diario Expansión, el 68,5% de los emprendedores españoles se lanza a la aventura de emprender tras detectar una oportunidad de negocio. Siendo la tasa de abandono de estos del 90%, en un plazo máximo de 5 años.

Y tú pensarás que eso no te pasará a ti, que tú formas parte de ese 10% de elegidos que empiezan en garaje y terminan creando un Amazon.

Pues no. Solamente por probabilidad, te va a pasar a ti también.

Ser emprendedor no es tarea sencilla. Un emprendedor necesita tener habilidades de liderazgo, capacidad de decisión, de resolución de problemas, de mantener la calma cuando parezca que todo va a saltar por los aires, capacidad de iniciativa, poco o ningún miedo al fracaso, creatividad, innovación, y un largo etc.

Es decir… no es nada fácil.

Por eso, hoy te vamos a regalar 10 tips para ser un empresario de éxito

1. Escoge bien tus batallas

Enfócate en una cosa, no en diez. Asume que no puedes hacerlo todo. Si tratas de enfocarte en todo, no terminarás haciendo nada.

Es esencial saber cuál es tu propuesta de valor, a qué mercados te vas a dirigir, quién es tu cliente objetivo y contra quién vas a competir.

2. Domina las reglas del juego

Hoy en día,  en un mundo repleto de marcas y productos, el mayor reto  al que muchas empresas se enfrentan, es el de captar la atención del cliente.

Por eso es esencial averiguar cómo piensa tu cliente objetivo, saber qué siente, cuáles son sus necesidades latentes, sus preocupaciones y sus miedos y hacer girar toda tu estrategia de marketing y captación en torno a esas emociones negativas. Tu propuesta de valor entonces, se debe basar en solucionar el problema de tu cliente.

Si llevaras varios días caminando por el desierto a pleno sol sin beber agua, ¿cuánto serías capaz de pagar por un vaso de agua?

3. Enfócate en la experiencia de consumo, no en el producto

Todos los negocios buscan vender más y obtener más beneficios. Y no hay mejor estrategia de ventas que convertir a tus clientes en tus mejores vendedores.

Por definición, el mejor marketing que hay es el de boca-oreja.

Cuando un amigo o conocido te habla de lo bien que le ha ido usando un producto un servicio, será cuando más incentivo tendrás para comprarlo.

Así que si tú eres capaz (con tu producto o servicio) de generar en tu cliente una experiencia de consumo totalmente alucinante, entonces tu producto se venderá solo.

4. Tu cliente es tu oráculo. Así que escúchalo

Tu cliente es, en última instancia, el que van a comprar tu producto. Así que, ten el foco siempre en él, en saber qué quiere y cómo lo quiere.

Una buena forma de obtener esta información es a través de encuestas de satisfacción.

Una vez nuestro cliente ha probado nuestro producto o servicio, le pediremos que nos rellene un pequeño formulario para puntuar aquellos aspectos que consideremos más relevantes para nuestro negocio, para averiguar lo que piensa de nuestro producto o servicio y que nos ayude a mejorarlo aún más.

Esta será una fuente de información valiosísima para tu negocio.

5. No vas a llegar a ningún sitio solo

Si bien es verdad que hoy en día todo se puede aprender por internet, no llegarás muy lejos si tratas de hacerlo todo tú solo.

Es mucho más eficiente encontrar un pequeño equipo de personas que te apoyen en las tareas en las que tu eres menos eficiente o en aquellas en las que no es tan impredecible tu presencia.

De esta forma, tendrás más tiempo para dedicarte a pensar en las estrategias que harán crecer tu empresa a medio y largo plazo.

Como emprendedor, tu misión será la de liberarte de trabajo y mantenerte en esta posición de aprendizaje continuo que te permita seguir creando, seguir mejorando, seguir ayudando a tu equipo a crecer contigo, etc.

6) Concepto de Momentum

Se basa en la idea de que, al coger inercia, en un negocio o en la vida en general, todo se vuelve más fácil.

Imaginemos en este sentido un tren. Cuando empieza a arrancar, cualquier piedrecita en la vía lo detendrá, sin embargo, cuando el tren ya lleva una cierta velocidad, las piedras pequeñas no suponen ningún problema para él. Lo mismo sucede en los negocios. Cuando el negocio empieza a coger velocidad es más fácil lidiar con esos problemas que te frenaban al principio.

Pero para coger velocidad debemos primero enfocarnos en objetivos pequeños y alcanzables y, poco a poco, conforme vayamos cogiendo velocidad, plantearnos objetivos más grandes e ir cogiendo más velocidad e inercia.

7) Re-invierte y crea activos a largo plazo

Desde el punto de vista empresarial y estratégico, no es aconsejable no re-invertir en tu empresa los beneficios obtenidos por ésta.

Si ponemos como ejemplo a Amazon, su CEO, Jezz Bezos, re-invierte casi la totalidad de los beneficios de la empresa en mejorar la estructura de Amazon, su tecnología, sus capacidades y aumentar las barreras de entrada para otras empresas.

Como empresarios, debemos dejar de enfocarnos en el dinero rápido y empezar a pensar a lo grande, y empezar a enfocarnos en crear una máquina que pueda multiplicar nuestros ingresos por diez en el futuro.

8. No pares de formarte

Todos los empresarios de éxito leen como máquinas. Nunca dejan de formarse. Y eso es exactamente lo que tú tienes que hacer.

Estudia todo lo que tenga que ver con tu negocio, tu mercado potencial, tu competencia, actividades y tendencias en otros sectores, etc.

Vuélvete una máquina de absorber conocimiento, venga éste de donde venga.

Esto te ayudará a entender mejor las reglas del juego y a estar siempre alerta ante cambios en tu sector. 

9. ¿Por qué estás haciendo lo que estás haciendo?

¿Qué motivo o razón hay detrás de tu esfuerzo? ¿Cuál es la razón por la que te levantas cada mañana? ¿Qué te hace seguir aprendiendo, mejorando y luchando cada día?

Tu por qué es aquello que te mantendrá firme cuando todo se tambalee a tu alrededor.

“Ganar más dinero” no es un por qué suficientemente fuerte.

10. Aprende durante la marcha

No esperes a tener toda la información para empezar a emprender, ya que nunca la vas a tener.

Siempre habrá aprendizajes inherentes a tu negocio que solo descubrirás cayéndote y levantándote.  Así que no tengas miedo y ¡empieza a emprender!


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